1.14.2017

Mirarte a los ojos

La yema de mi dedo recorre tus labios. Vos tenes los ojos cerrados, pero igual sé que me miras. Yo, mientras tanto, me detengo en casa milímetro de tus facciones, entendiendo que podría estar así toda mi vida. Te sonrío, y sabemos que cuando se mira a los ojos incluso con los párpados cerrados, nada podría salir mal. Vamos codo a codo, y no necesito más. 

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